Brexit, protagonizado por Benedict Cumberbatch

5/4 · Por HBO · Lectura de 5 min.

Con Brexit, Cumberbatch vuelve a los roles de personajes relacionados con la política, poco agraciados y hasta nada agradables como seres humanos.

Siempre el actor que se transforma asume un reto. Por un lado, deja de ser el rostro que todos conocen y admiran, y por otro, corre el peligro de ser una caricatura y no el personaje que realmente representa, sobre todo si ese personaje es histórico. Recientemente hemos visto a Gary Oldman metido en la piel de Churchill y a Christian Bale haciendo la sonrisa torcida de Dick Cheney. Es de notar, si se trata de políticos y personajes allegados a la política el asunto se vuelve interesante; en especial si no son apuestos, porque el actor galán lo asume para demostrar que no sólo es apuesto sino también excelente actor. Tales puntos a tomar en cuenta, los asumió, al parecer, Benedict Cumberbatch, uno de los actores más apuestos de los últimos años en Hollywood en una de más recientes películas originales de HBO, Brexit.

Pero Cumberbatch, ya sabemos, no sólo es una cara bonita, sino que además es un actor de comprobado talento actoral. De personajes históricos y de políticos lleva cuenta, pero también de uno que otro personaje fuera de este mundo.

Para irnos con los primeros, en Amazing Grace (2006), un drama dirigido por Michael Apted, Cumberbatch hizo de político, pero con peluca y sin maquillajes que lo afeen, metido en la piel de William Pitt, personaje del siglo XIX que llegó incluso a primer ministro de Inglaterra. En cuanto a personajes históricos no políticos, representó a Stephen Hawking en Hawking (2004), una película para televisión; también hizo de atormentado artista en Van Gogh: Painted with Words (2010), otra cinta para televisión. En 2013 volvió sobre un personaje histórico muy relacionado con los asuntos políticos del mundo al interpretar a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, en The Fifth Estate. Con respecto a los papeles fuera de este mundo, Cumberbatch fue el villano Khan en Star Trek Into Darkness, también en 2013, y el dragón Smaug en The Hobbit: The Desolation of Smaug (por igual en 2013). Sherlock Holmes también está en la lista de sus excepcionales. Holmes, que no tiene nada de extraterrestre o de mitológico, es sin embargo un personaje fuera de este mundo, por su particular forma de ser y porque sólo existió en la ficción. El Holmes contemporáneo de Cumberbatch resuelve las mismas historias que escribiera Conan Doyle, pero ahora, en pleno siglo XXI. Hiperactivo, delirante, insoportable, el personaje sin duda le exigió mucho trabajo entre 2010 y 2017, los años que duró la serie. En 2014 llegó uno de sus papeles más relevantes bajo la piel de otro personaje histórico: el de Alan Turing en The Imitation Game. Cumberbatch recibió en esta oportunidad su única (hasta ahora) nominación al Oscar como Mejor Actor. Con todo, fue con el Doctor Strange, un personaje, sin duda, fuera de este mundo, que llegó al tope de la fama: primero en el film homónimo, Doctor Strange (2016), luego en Thor: Ragnarok (2017) y acto seguido en Avengers: Infinity War (2018).

Con Brexit, Cumberbatch realiza así una vuelta a los roles de personajes relacionados con la política, poco agraciados y hasta nada agradables como seres humanos. En este caso, hablamos de Dominic Cummings, el asesor político y estratega británico que fue el director de la campaña de Vote Leave, el movimiento que llevó al Reino Unido a votar por su salida de la Unión Europea (o Brexit: de Britain, Gran Bretaña, y Exit, salida).

Para esta cinta, Benedict Cumberbatch aparece con calvicie y metido en el papel de un hombre para nada encantador, más bien gris y cerebral (lo que nos lleva a su Sherlock), cuyo único objetivo, como asesor para votar a favor de la salida durante el referendo, fue el de actuar, justamente, de la manera más fría más posible. Brexit, cinta original de HBO dirigida por Toby Haynes, nos muestra una nueva manera de hacer política: a través de la post verdad (esa forma de lanzar mensajes populistas al mundo sin mirar las razones profundas del pasado sino apelando a la opinión más superficial y aferrada a la inmediatez de los sentimientos) y del hackeo a la información de cada persona que se guarda en las redes. Estas nuevas herramientas logran llegar a una cantidad de personas que pueden ser movilizadas para lograr los votos que se necesitan en cualquier decisión política. De hecho, la salida del Brexit se logró por muy poco margen, y allí, en ese margen, es justamente donde se jugó la vida Cummings: en llegar a un público sensible que nadie había detectado, un público o unos votantes descubiertos por sus datos virtuales y manipulados a través de mentiras que dichas una y otra vez se convierten en verdades.

Los productores cuentan que le enviaron el guion a Benedict Cumberbatch por no dejar, pues nunca imaginaron que aceptaría. Con todo, ya vemos que el actor gusta de este tipo de roles. También, no debe dejarse a un lado, Cumberbatch había trabajado ya bajo la dirección de Haynes en un capítulo de Sherlock. Haynes, aunque ha hecho la mayor parte de su trabajo en televisión, es un director de calibre en estos predios que ha dirigido capítulos de series de peso como Wallander (2014) con Kenneth Branagh, Doctor Who (2010-211) y Black Mirror (2017). Para terminar, se debe destacar que el guion de Brexit estuvo a cargo del dramaturgo James Graham, quien, justamente, desde su mirada de dramaturgo con varios años en televisión (X+Y, Coalition, Prisoners Wives), supo darle a esta cinta de HBO un fuerte toque actoral, que es, al fin y al cabo, lo que le interesó a Benedict Cumberbatch: interpretar a un personaje interesante, complejo y quizás hasta repelente en una historia tan llena de filones e intensa como el mismo personaje en cuestión.

Puedes asistir Brexit, protagonizada por Benedict Cumberbatch, este mes, por HBO o cuando quieres por HBO GO.

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