The Lady and The Dale, una historia real

8/2 · Por HBO · Lectura de 5 min.

Descubre la historia de Liz Carmichael, la mujer trans que revolucionó el mundo del motor en los años setenta. Producido por los hermanos Duplass.

The Lady and The Dale. La mujer que revolucionó el mundo del motor

Hay cierta poesía, una especie de revelación del mundo en lo insólito. Ya el poeta André Breton señalaba en el primer manifiesto surrealista que los versos más interesantes nacen de la unión de palabras o imágenes contrarias. Cuando se da en la literatura, por supuesto, gusta, pero en la vida real pareciera tener algo aún más mágico, vivificador.

HBO nos trae The Lady and The Dale: Una Mentira Sobr Ruedas, una miniserie documental original en cuatro episodios, que nos cuenta una historia de esas que nos enseña que la vida siempre guarda más sorpresas de las que pensamos. Allí, en esa ruptura de lo cotidiano, en esa crisis de nuestra existencia, es donde surge lo que podríamos llamar el milagro de lo insólito.

La serie se enmarca, justamente, dentro de una crisis. En 1973, La Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo tomó la decisión de no venderle petróleo a los países que habían apoyado a Israel en la guerra de Yom Kipur. Así tuvo lugar la llamada crisis del petróleo de los setenta, y por la cual la economía de los Estados Unidos se vio afectada, pues fue uno de los países que apoyó a Israel.

Se dice que de las grandes crisis salen las grandes oportunidades, y esto lo vio claramente Geraldine Elizabeth Carmichael, una mujer de negocios que aseguraba haberse graduado de ingeniero mecánico. Durante un tiempo ella había estado captando inventores a través de una empresa financiera y en cierto momento dio con el proyecto del ingeniero Dale Cliff: un carro de tres ruedas que, por ser más liviano, gastaba menos gasolina.

 

Un automóvil increíble

Pronto Carmichael surgió con una compañía, la Twentieth Century Motor Car Corporation, y se dedicó a promover su vehículo y a buscar fondos para financiar su fabricación. Era una mujer encantadora, de labia fácil y todos los medios, fascinados, cubrieron su gesta. Johnny Carson habló del asunto en The Tonight Show, y ella fue entrevistada por Newsweek y People Magazine. Comenzaron a verla como una heroína dentro de la crisis petrolera, pero también como la mujer que iba a hacer temblar el imperio Chevrolet y Ford. Allí estaba pues, una mujer en un mundo de hombres donde un magnate como Henry Ford era la figura arquetípica del poder automotor.

Pronto, era de esperarse, comenzaron las investigaciones. Esta dama, salida de la nada, estaba pidiendo dinero. No tardó en descubrirse que Liz Charmichael no tenía los permisos de industria del estado de California y que probablemente estaba vendiendo autos que no existían ni existirían. Los investigadores encontraron que en las supuestas oficinas donde se diseñaban los Dale no había actividad y que los hangares que se habían alquilado para fabricarlos estaban absolutamente vacíos. Luego se revisaron a fondo los cuatro o cinco vehículos que la compañía había presentado: todos habían sido construidos con materiales baratos y eran apenas carcasa. Algunos ni siquiera tenían motor. Según se dice, sólo uno rodaba.

La acusada se puso en fuga, luego fue capturada, se le llevó juicio, salió en libertad y desapareció de nuevo por unos años, hasta que en 1989 fue capturada una vez más. Se encontraba viviendo en una ciudad de nombre Dale (mire usted la casualidad), y pasaba sus días allí como vendedora de flores y tranquilamente en su casa con sus cinco hijos.

 

De Liz a Jerry

A partir del descubrimiento de la estafa surgieron otros asuntos aún más interesantes. Se supo que Liz Charmichael había nacido como Jerry Dean Michael, y que desde hacía años era buscado por la justicia pues se le conocía como todo un artista del engaño, al mejor estilo de Frank Abagnale Jr, aquel célebre pillo que Spielberg retrató en Atrápame si puedes (2002). Jerry estaba casado y tenía cinco hijos, pero carecía de casa fija, porque de estafa en estafa siempre andaba huyendo, desapareciéndose después de hacer lo suyo. También, al parecer, no se sentía satisfecho con quién era. Cierto día les dijo a sus hijos que ahora tendrían dos mamás. Había empezado por aquel entonces un tratamiento hormonal para convertirse en Geraldine Elizabeth. Eso, según se sabe, ocurrió unos ocho años antes de la estafa del Dale. No obstante, las autoridades asumieron que ella se había cambiado de sexo con el fin de escapar o engañar a la justicia —asumieron, sí, que fue un engaño más.

The Lady and The Dale: Una Mentira Sobr Ruedas, justamente, muestra cómo su caso fue tratado con más dureza y falsa moral por tratarse de una persona que había estado en este proceso de cambiar su identidad de género. Su juicio fue uno de los más largos en la historia penal de Los Ángeles y estuvo centrado no sólo en su crimen sino también en su identidad de género, tal como si fuese también un crimen. De allí que Liz se haya convertido en cierto modo en una predecesora de la lucha por los derechos de las personas trans.

 

Un ser humano complejo

Si bien el documental no la presenta como alguien ejemplar, sí contrasta de manera positiva la necesidad de Liz de encontrarse a sí misma y su cercanía como padre y luego como madre. De hecho, sus hijos están en el documental luego de que, durante diez años, los directores y productores estuvieran tras ellos. Gracias a esta mirada, entendemos a un ser humano complejo que se nos hace cercano.

The Lady and The Dale: Una Mentira Sobr Ruedas está dirigida por Nick Cammilleri y Zackary Drucker, esta última una artista transgénero que ha producido dos series que exploran el tema en cuestión: Transparent (2014-2017) y This is Me (2015). Tanto Cammilleri como Drucker asumen por primera vez la dirección de un trabajo de gran envergadura. La producción en este caso es de los hermanos Mark y Jay Duplass, ambos ganadores del premio Emmy. Jay produjo la exitosa serie Wild Wild Country (2018) y también Transparent. Mark fue por igual productor ejecutivo de Wild Wild Country, así como de las películas de horror Creep (2014 y 2017), de Horse Girl (2020) y de la magnífica serie de HBO, Room 104 (también de 2020).

The Lady and The Dale: Una Mentira Sobr Ruedas, no te lo pierdas. Estreno exclusivo a partir de febrero en HBO y HBO GO.

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