Honey Boy: un niño encantador

8/2 · Por HBO · Lectura de 2 min.

Honey Boy: un niño encantador

Honey Boy: un niño encantador. Una película biográfica de Shia LaBeouf.

Shia LaBeouf es de esos personajes que la prensa de Hollywood adora y odia al mismo tiempo, porque sin él y otros como él no existiría el cotilleo que tanto vende. LaBeouf fue considerado un niño prodigio de programas de Disney, y con apenas unos pequeños papeles fue cimentando fama de actor. Luego, gracias a las películas de la saga Transformers, llegó a ingresar diez y seis millones de dólares en sus cuentas, aunque él mismo haya renegado de estas cintas que le dieron más fama y más dinero.

Pero es que Shia, aquel niño prodigio y luego también joven promesa de Hollywood, no pertenece al bando de los bien portados. Bebe, fuma, forma líos en bares, tiene accidentes con sus autos, discute con policías… El Time lo definió certeramente en una frase: “El beligerante chico de barrio”. También ha sido acusado de maltratador por sus exparejas y de plagiario por otros artistas. Porque Shia ha querido ser artista y por ahí ha hecho cortometrajes y performances, como aquel de irse a encerrar en una cabaña en el medio del bosque o como invitar a la gente al cine a ver con él un maratón de sus películas, mientras él grita, llora, salta o ríe a carcajadas. En alguna ocasión ha declarado que no está curado de su alcoholismo ni de su trastorno por estrés postraumático. Sí, mucho alcohol, mucha droga, mucha fama no le hacen bien a nadie. Ha pedido perdón, y hasta incluso ha escrito y protagonizado una película, quizás un tanto para explicarse, o para justificarse y redimirse. La película va sobre su vida, es una autoficción y se titula Honey Boy: un niño encantador (2019).

Estamos, sí, ante una película biográfica con guion del propio LaBeouf, en el que cuenta sus años de niñez y juventud junto a su padre violento, fracasado, desquiciado y ambicioso. Un film muy íntimo, dramático, doloroso, pero al mismo tiempo con un cierto toque de ternura y amor, donde Shia LaBeouf no se interpreta a sí mismo, sino, justamente, a su padre.

La historia comienza en 2005, cuando la estrella del cine Otis Lort (Lucas Hedges), de veintidós años, asiste a terapia sicológica luego de tener un accidente automovilístico. Su doctora (Laura San Giacomo) lo encuentra alcoholizado y además con estrés postraumático y le recomienda, como terapia, que escriba acerca de sus experiencias pasadas. Él se niega de principio, reacciona con violencia, pero al final la indicación de la doctora es lo que desencadena el viaje cinematográfico al año de 1995, en plena infancia del actor.

Honey Boy: un niño encantador irá así alternando entre el presente de la historia y el pasado. Sabremos que Otis, desde niño (Noah Jupe), trabajaba como actor y que su padre, James, interpretado, tal como se ha dicho, por el mismo LaBeouf, fue su representante. James se nos presenta como un hombre atormentado, manipulador, impredecible, alcohólico y fracasado que ha tenido una gran cantidad de oficios menores, entre ellos, el de payaso de rodeo. En este año de 1995, veremos a Otis y James viviendo en un hotel barato, rodeados de una caterva de personajes también decadentes pero al mismo tiempo interesantes que sin duda marcarán al chico para siempre.

Alma Har'el se encarga de esta autoficción de Shia LaBeouf

El film lo dirige Alma Har'el, directora americana de origen israelí que se dio a conocer por dos documentales que tuvieron fuerte acogida en el ámbito independiente: Bombay Beach (2011) y LoveTrue (2016). Con el primero obtuvo el premio al Mejor documental en el Festival de cine de Tribeca y con Honey Boy: un niño encantador, su primer largo de ficción, se hizo del premio al Logro excepcional en la dirección de un primer largometraje otorgado por el Gremio de los directores de los Estados Unidos. Los documentales de Alma Har'el han recibido especial atención por lograr un mezcla maestra entre la narrativa ficcional y la documental; no es de extrañar entonces que se haya encargado de este proyecto de ficción de LaBeouf cargado, tal como se ha señalado, de una gran dosis de autoficción, tan cercana, en cierto modo, al registro documental. En la dirección de fotografía se encuentra también otra mujer, la argentina Natasha Braier, quien destacó en The Neon Demon (2016), el oscuro y al mismo tiempo luminiscente film del complejo Nicolas Winding Refn.

Merece especial atención el joven actor Noah Jupe, quien interpreta a Otis, alter ego de LaBeouf. Jupe se dio a conocer bajo la dirección de George Clooney en Suburbicon (2017), junto a Matt Damon, Julianne Moore y Oscar Isaac. Luego pasaría a demostrar más de su capacidad en la magnífica A Quiet Place (2018) de John Krasinski. Con Honey Boy: un niño encantador, alcanzó una nueva altura: se llevó el premio a la Mejor actuación de un actor menor de veintitrés años de la Asociación de críticos de Hollywood y obtuvo nominaciones en el London Critics Circle Film Awards, en el Film Independent Spirit Awards y en Los Angeles Online Film Critics Society Awards, entre otros. Ya para 2020, mostró más de su talento en la serie de HBO, The Undoing.

Honey Boy: un niño encantador, drama, expurgación, actuaciones de primera, todo de la mano del controversial Shia LaBeouf. A partir de febrero, en HBO y HBO GO.

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