Todo sobre "Anarchapulco" en The Anarchists

13/7 · Por HBO · Lectura de 2 min.

The Anarchists, la historia de Jeff Berwick, el empresario que fundó las conferencias promoviendo la anarquía en su forma más pura con “Anarchapulco”

Los Anarquistas, la nueva docuserie de HBO sobre el evento de “Anarchapulco” organizado por Jeff Berwick en 2015

Jason Blum, el amo y señor de Blumhouse Production, está haciendo documentales. Como sabemos, Blumhouse se especializa en producir películas de terror, muchas comerciales, otras, de las mejores que se han hecho en los últimos tiempos. Nombremos tan sólo filmes como Paranormal Activity (2007),  Insidious (2010), Sinister (2012), Oculus de Mike Flanagan (2013), Fragmentado de M. Night Shyamalan (2016), Get Out de Jordan Peele (2017), la serie Sharp Objects para HBO (2018) y más recientemente la particular The Black Phone de Scott Derrickson (2022). Pero ahora también la compañía está haciendo documentales, y no son exactamente de terror; aunque en ellos el crimen y la muerte están muy presentes.  

Así nos llega, The Anarchists, una serie documental en seis partes, dirigida por Todd Schramke, que gira en torno al evento conocido como Anarchapulco, pero que también va más allá, mucho más allá, pues digamos que el director comenzó registrando un experimento social anarcocapitalista que inició en Acapulco, y terminó, a lo largo de seis años, encontrándose con asuntos, como siempre, muy humanos.

Para decirlo en resumidas palabras, el anarquismo, como pensamiento filosófico, plantea la existencia de la sociedad sin Estado. Es decir, para el anarquista no debería haber gobierno, regulaciones, controles ni uso de la fuerza por parte de ninguna institución superior. Más reciente, el anarcocapitalismo, o el anarquismo de libre mercado, se centra en el concepto de la propiedad privada. Según estas ideas, más allá del individuo y de lo que pertenece por vía del mercado, no debe haber nada más. Cero Estado. Por supuesto, este pensamiento debe traer consigo una fuerte concepción ética, que se basa en el respeto de un hombre con relación a los otros. Sin ello, pues no estaríamos hablando sino de un sálvese quien pueda y un hagamos lo que nos da la gana. Por otro lado, en estos tiempos que corren, el anarcocapitalismo, ha empezado a estar muy unido al famoso mercado de las criptomonedas y todo el asunto de los bitcoins. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla: el anarcocapitalista ve en este tipo de mercado una libertad absoluta en la que se aleja de los impuestos del Estado.

En 2015, Jeff Berwick, un empresario maestro de este tipo de mercado, inauguró una conferencia en Acapulco que tuvo la finalidad, justamente, de promover el pensamiento anarcocapitalista. El evento fue llamado Anarchapulco.

Pues bien, dicha conferencia tuvo lugar en una de las cuidades más peligrosas del mundo: Acapulco, que aunque cuenta con la que es conocida como la zona Diamante, muy moderna, exclusiva y lujosa, posee también sus partes muy peligrosas debido a que es una ciudad de mucha fiesta turística y por lo tanto se encuentra tomada por el narcotráfico. ¿Podríamos afirmar que es un lugar sin ley? Pues digamos que muchas cosas se permiten, porque sin duda, la fiesta es parte de su encanto.

Así que hasta Acapulco fue a parar Berwick, enamorado de la playa, los acantilados, de la relajada vigilancia estatal y de una mujer que luego sería su esposa. En 2015 tuvo la idea de hacer esta reunión o un congreso pequeño de anarcocapitalistas. Su intención, ya se ha dicho, era modesta, pero la asistencia sobrepasó la esperada, ¡por más del doble! Y así, año tras año, Anarchapulco ha ido recibiendo más y más gente. Berwick, que al parecer no tiene ansias de líder de secta, le dejó la organización a una pareja de norteamericanos que se habían ido vivir a la ciudad buscando una vida más libre. De esto modo, en estos años comenzó a formarse una comunidad reducida de libertarios. Allí, un poco de todo: gente con verdaderas creencias en cuanto a un modo de vida anarquista, como familias que buscan salirse de lo que ellos piensan son las opresiones del sistema; otros más centrados en poner en práctica sus ideas sobre la libertad del mercado; así como individuos que simplemente quieren hacer lo que mejor les plazca sin restricciones y hasta uno que otro fugitivo de la ley de otros países.

El evento, en sí, a lo largo de los años, ha crecido y ha tenido el apoyo de compañías relacionadas con el mercado de las criptomonedas. Y por ese camino todo parecía estar bien, pero la cámara de Scharmke empezó a captar otros asuntos: ciertos roces con respecto a la manera de entender la vida y el poder entre los distintos miembros que giraban en torno al evento y a la vida anarco de Acapulco.

Es así que la serie se adentra en un universo más reducido, el de los miembros de esta comunidad. A la cabeza se encuentra por supuesto el fundador, y luego los ex organizadores del evento, Nathan y Lisa Freeman, quienes en algún momento entraron en conflicto con Berwick. También están John Galton y Lily Forester, una pareja muy importante para la historia, porque Galton fue asesinado durante ese tiempo. ¿Quién era este personaje? Pues un chico que había huido de Estados Unidos por cargos de drogas, y que en Acapulco tenía una siembra casera, según, para calmar ciertos dolores físicos.

La serie se adentra en los conflictos entre todos ellos, sus desacuerdos, sus distintas formas de ver el tema de la comunidad, el evento y el anarquismo. Alrededor del asesinato surgen teorías, posibles culpables dentro de la misma comunidad; aparece, por ejemplo, un tal Paul Propert, un hombre que ha vendido drogas a los asistentes a la convenciones y que es conocido por ser violento.

La serie documental resulta entonces un trabajo que explora de algún modo la relación del universo de las ideas, de los sueños, de las propuestas de organización social con la realidad, la complejidad del ser humano, el placer, los intereses y las luchas del poder.

Los Anarquistas, una serie documental llena de intrigas y preguntas sobre el ser humano, vela desde ya, por HBO.

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